Dos parejas forman una familia

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Una pareja de chicas lesbianas junto con otra de chicos gais ya forman una familia y nos cuentan su experiencia.

 

Luego de nuestro encuentro con Begoña y Danae, nos hacía mucha ilusión contactar  con las parejas que nos había mencionado. Reunirlos a los cuatro a la vez se nos hizo imposible porque uno de los chicos se encontraba trabajando fuera del país. Hicimos el recorrido en coche hasta Madrid y durante el trayecto,  fuimos meditando sobre posibles preguntas, aunque ya le estábamos tomando el gusto a las entrevistas improvisadas.

Quedamos en vernos en casa de las Pilar y Fernanda. Era fin de semana y les tocaba a ellas cuidar de ambos niños: Lucía de cinco años y Demian de apenas tres meses que estaba siempre con las chicas. Jose, uno de los padres estaba de camino cuando decidimos dar inicio a la entrevista.  Llegamos a una hora oportuna porque los niños estaban durmiendo la siesta y reinaba el silencio.

 

F4E: Nos gustaría saber cómo surgió la idea de ser madres y padres y cómo ha sido para vosotras esta experiencia.

Pilar: Aparentemente fue todo como planeado por el destino. Yo trabajo como especialista en una clínica de fertilidad en la que “casualmente” comenzó a trabajar Jose. Allí nos hicimos amigos cómplices, los mejores amigos. Yo ya estaba con Fernanda con quien había hablado de la idea de tener un hijo. Jose que en ese momento estaba solo, se brindó para ser el padre. Como los dos trabajábamos en la clínica,  allí mismo nos hicimos todas las analíticas correspondientes y nos aprovechamos de los descuentos que nos ofrecían. A los dos meses quedé embarazada.

 

F4E: Vamos a entrar en detalle, porque nos vas a hacer la entrevista demasiado corta. Cuéntanos más cosas… por favor. (Risas)

Fernanda: ¡Qué falta de pasión Pilar! Inspirarte un poco mi amor que estos chicos han venido de muy lejos y van a pensar que distes a luz mientras completabas un crucigrama. (Risas)

Pilar: ¡Qué exagerados sois!

Fernanda: Voy a comenzar yo que acabo de ser madre y tengo las hormonas revueltas. Te voy a contar la historia con un poco más de emoción. (Risas). Pilar siempre pensó que por ser lesbiana le sería más difícil formar una familia, lo que se dice una familia de verdad.

Jose que era su mejor amigo y gay,  también le había comentado que lo de ser padre le hacía ilusión, así que un buen día va y muy discretamente me lo suelta. Yo me quedé un poco en shock. Sentí miedo, miedo de pasar a un segundo plano no solamente por la llegada de un ser nuevo a nuestras vidas, sino también por él, Jose, su padre.

Dar ese paso era quedar atada de por vida a esa familia en una situación que era irreversible. Me daba un poco de pánico. No sé si me explico.  Eran un montón de sentimientos encontrados y no tenía nada que ver con Jose como persona, porque siempre nos habíamos llevado bien.

F4E: Entonces, ¿cómo se resolvió el conflicto?

Pilar: ¡Con una crisis!… así se resuelven todos los conflictos en este mundo. (Risas). Estuvimos a punto de separarnos. En ese momento llegamos a preguntarnos hasta qué punto nuestra relación estaba estancada y si el deseo de tener un hijo tenía que ver con la necesidad de dar nuevos estímulos a nuestra relación.

Pero concluí que no tenía nada que ver con eso, sino que se trataba de un auténtico deseo de ser madre, un sentimiento que quería compartir con Fernanda y de paso también, darle a Jose la oportunidad de ser padre, algo que él siempre había querido.

 

F4E: ¿Cómo os planteasteis en un principio llevar todo lo relacionado con la familia y la educación de los hijos?

Pilar: También esto fue  bastante fácil puesto que con Jose las dos nos entendíamos muy bien y existía una amistad de años, pero a pesar de esto y, sobre todo a medida que se fue acercando el momento del nacimiento de Lucía, fuimos más conscientes de que era importante comenzar a prepararnos para que todo saliera bien.

Cuando tenía aproximadamente siete meses de embarazo, nos sentamos los tres e hicimos una “brainstorming” sobre cómo íbamos a organizarnos hasta que la niña tuviese al menos unos cuatro años. Lo planeamos casi todo y nos comprometimos a ser responsables con nuestros «acuerdos». Decidimos desde el nombre que le pondríamos a la niña, hasta los regímenes de visitas, el sustento. Todo lo dejamos por escrito para evitar malos entendidos en un futuro.

Fernanda: Pero bueno, en ese periodo también nos divertía mucho imaginar cómo sería nuestra hija, las cosas que queríamos para ella y sobre todo malcriar mucho a la madre… (Risas)

Pilar: ¡Todo un privilegio!

En este momento se incorpora Jose a la entrevista. Viene con Lucía en brazos ya despierta en brazos que ha salido corriendo a recibirle. Una escena muy bonita y en la que aprovechamos para hacer las presentaciones y un poco introducirlo en el tema que estábamos tratando.

 

F4E: Jose, ¿cuéntanos cómo te ha cambiado la vida desde que eres padre?

Jose: Voy con una frase muy manida: «me ha cambiado en todos los sentidos». Me cambió primero cuando vino Lucía a mi vida, luego cuando llegó Antonio, mi pareja, y ahora nos está volviendo a cambiar con la llegada de Demian. Te digo una cosa, antes de ser padre yo me quejaba de que no tenía tiempo para nada y hoy por hoy me doy cuenta de que en realidad lo que no sabía era administrarlo. Ahora sí que te puedo decir que el tiempo apenas me alcanza. Y eso que somos cuatro para repartirnos…

 

F4E: Antonio, tu pareja, ¿decidió ser padre a raíz de tu experiencia o de quién fue la idea de este concierto a cuatro manos? (Risas)

Jose: ¡Ha sido un escándalo! Tenemos a los vecinos cotillas desconcertados. No entienden bien qué es lo que está pasando. (Risas) Volviendo al tema con Antonio, creo que su deseo de tener un hijo en este caso con Fernanda surge gracias a Lucía. Ella también le dice papá Antonio, eso sé que lo marcó.

 

F4E: ¿Y quién sugirió que fuese Fernanda?

Pilar: Yo… Me pareció una idea estupenda que los cuatro tuviésemos nuestros propios hijos. Se lo dije a Fernanda: ¿por qué no aprovechas y tienes un hijo con Antonio? Y ella me abrió los ojos  y me dijo: ¡otro hijo! Pero en el fondo lo estaba deseando…

Fernanda: No es cierto, no me había pasado por la cabeza, pero una vez que lo mencionaste no dejé de darle vueltas hasta que se lo insinuamos a Antonio y a él –pedazo de pan- le gustó la idea. Y he aquí el resultado, esta criatura que está para comérsela y que ya le toca su leche…

 

F4E: ¿Habéis conocido a otras parejas que hayan hecho lo mismo que vosotros?

Jose: Sí, pero no de la misma manera. Tengo una amiga  que va a tener un hijo de un matrimonio de chicos gais. Sé de otros casos de chicas que  acuden a la clínica donde trabajo para hacerse inseminaciones de donantes de esperma. Nosotros al trabajar en la clínica, tuvimos un considerable descuento y preferimos no hacerlo por la inseminación casera. No tengo nada en contra de ella, pero debe hacerse con mucho cuidado para no dañar la matriz y provocar alguna hemorragia.

 

F4E: ¿Cómo llevan todo lo referente a la manutención de los niños?

Pilar: En esto jugamos con cierta ventaja también. Ahora mismo los cuatro estamos trabajando pero siempre existe el riesgo de que alguno de nosotros por una razón u otra, pierda el trabajo, en ese caso, hemos firmado un pacto para sobrellevar los gastos entre todos. Lo mismo pasa ahora que Antonio se ha tenido que ir por dos meses a trabajar fuera,  entre los tres nos apañamos y eso facilita mucho las cosas. Tenemos para colmo la mala suerte de que nuestras familias están lejos y no pueden ayudarnos como les gustaría. Así que no nos queda otra…

 

F4E: Bueno, yo creo que ya os hemos molestado lo suficiente. La razón por la que os hemos venido a entrevistar es para que nos trasmitiesen vuestras experiencias como familia co-parental para ilustrar a los usuarios de nuestra web, cómo piensan y actúan personas como vosotros  que habéis construido un hogar que nada tiene que envidiar al de una familia tradicional.  

Fernanda: La verdad es que es una buena idea, nosotros no llegamos a conocerlo pero lo estuvimos revisando cuando nos hablaste del sitio y nos pareció muy interesante. Se lo he recomendado a muchas amistades que sé que están deseando tener hijos. Así que les felicito.

 

F4E: Gracias. Y gracias por habernos recibido y por la buena vibra que se respira en esta casa.

Fernanda: Yo te voy a hablar de buena vibra cuando este niño comience a llorar y no haya quien lo calle… (Risas)

F4E: No haber molestado a la cigüeña entonces…

 

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